El enigma de la KIC 8462852 ¿Habremos descubierto la primera esfera de Dyson en el Universo?

Ilustración artística de lo que podría ser una esfera de Dyson

Ilustración artística de lo que podría ser una esfera de Dyson

Desde hace menos de una semana se ha hecho célebre la estrella KIC 8462852, localizada en la constelación de Cygnus, a una distancia de 1480 años luz de La Tierra. Le debe esta celebridad al hecho de que su patrón de emisión de luz, que es captada por el telescopio Kepler, difiere del de otras 150.000 estrellas. En la mayoría de las estrellas, la luz que emiten suele presentar caídas menores (breves períodos de penumbra) que duran pocos días y que no atenúan la intensidad de la luz más que en un porcentaje muy pequeño. Esto se debe, por lo general, al hecho de que exoplanetas se cruzan entre la Tierra y la estrella observada. De hecho, el análisis de los patrones de emisión de luz de estrellas remotas es lo que permite descubrir exoplanetas. Pero en KIC 8462852 la luz cae en un porcentaje mayor, y la caída puede alcanzar hasta 20 por ciento de la intensidad lumínica regular de la estrella. Y el período durante el cual la luz queda disminuida puede durar hasta 80 días. Una explicación a este comportamiento absolutamente anómalo ha sido postulado por Tabetha Boyajian, estudiante post doctoral de Yale, quien publicó un paper recientemente en el que sugiere que el patrón anómalo de emisión de luz observado podría haber sido causado por el paso de una estrella viajera que, en su tránsito por la vecindad del sistema solar de KIC 8462852, haya arrastrado al interior de éste una gran cantidad de materia flotante (asteroides, por ejemplo) o una nube de cometa que hayan eclipsado la luz de la estrella. Hasta aquí lo que pudo haber sido una explicación plausible pero no extraordinaria.

Lo extraordinario proviene de que Jason Wright, un astrónomo de Penn State University no está de acuerdo con la explicación de Boyajian. Wright argumenta que el patrón anómalo de emisión de luz es más bien consistente con la existencia de un conjunto de megaestructuras orbitando alrededor de la estrella anómala. Lo que Wright quiere decir es que existe la posibilidad (con base en la data procesada hasta la fecha), de que el objeto que eclipse la luz de la peculiar estrella sea una megaestructura que orbite a su alrededor y que, tal como lo hipotetizó Freeman Dyson, haya sido diseñada y construida por tecnología alienígena con el fin de captar energía de esa estrella. El dispositivo que imaginó Dyson fue una esfera que fuese tan grande como para encerrar por completo a una estrella. La mega estructura orbitando alrededor de KIC 8462852 podría ser una variante no esférica de este dispositivo.

Lo interesante de la ciencia es que disentir no crea enemistades y, por lo general, mucho menos, enemigos. Por el contrario, tener hipótesis adversas sobre un fenómeno puede ser una oportunidad para el trabajo en equipo. De hecho, Wright y Boyajian han formado un equipo con Andrew Siemion, Director del Centro de Investigaciones del SETI (Search for Extraterrestrial Intelligence, instituto fundado por Carl Sagan y Frank Drake), en la Universidad de California, Berkeley. Este equipo busca dirigir un radiotelescopio a la estrella para investigar si éste emite ondas de radio a frecuencias típicamente asociadas con actividad tecnológica. Si esta pesquisa arrojara los resultados esperados, pues todavía no se podría afirmar nada en concreto. Pero implicaría un avance hacia la sustentación de una hipótesis con consecuencias inéditas para e ser humano.

Es interesante que la hipótesis de Wright da lugar a una prueba distinta a las aproximaciones previas dirigidas a buscar vida inteligente en el Universo. Hasta el momento, la práctica común seguida por los científicos de SETI era tratar de detectar (hasta ahora infructuosamente) ondas electromagnéticas atribuibles a dispositivos tecnológicos alienígenas que las pudieran emitir. Ahora, tal como también lo plantea el astrónomo australiano Morris Jones (en su artículo “Hunting for Macro-artefacts (Dyson spheres, etc) for SETI”), la búsqueda de macro artefactos podría constituir una estrategia más eficaz de investigación de vida inteligente alienígena.

Por otra parte, no deja de ser interesante que esta peculiar estrella haya creado para la humanidad la oportunidad de investigar rigurosamente un fenómeno muy concreto que, dependiendo de los resultados, podría permitirnos confirmar (1) la hipótesis de que no estamos solos en el Universo. Frente al impacto filosófico que tendría para la humanidad la certeza (no el sueño, no la fantasía, no la probabilidad, no la hipótesis) de que a miles de años luz de distancia vive una inteligencia tecnológicamente muy superior a nosotros (sobre cuya hostilidad o amabilidad nada podemos afirmar), podríamos ver más fácilmente lo poco importantes que son muchas cosas que nos importan y deslumbran actualmente. El religioso se preguntaría por ejemplo, a qué Dios rezan esos alienígenas, si es que esa idea de rezar existe en esa civilización. El político, qué sistema de gobierno junto a qué criterio de organización social, ha permitido que esa civilización no se destruya antes de alcanzar el nivel tecnológico que le ha permitido construir una megaestructura como la que se presume se ha desarrollado en la vecindad de Cygnus. El psicólogo, quizás, se preguntaría sobre el inconsciente de esos alienígenas, cuáles son sus sueños, qué arquetipos ellos revelan, o sobre sus pasiones, sentimientos, emociones. En todo caso, las respuestas posibles a estas preguntas, y a tantas otras, formuladas cada una de ellas desde el amplísimo grupo de especialidades que existe, nos permitirían formarnos una mejor idea de cuán singular es la naturaleza humana.

Actualización del 26 de noviembre 2015

Luego de dos semanas de haber estudiado la estrella en cuestión (utilizando para ello el sistema de discos del radiotelescopio Allen), un equipo de investigación de la Universidad del Estado de Iowa, al que le fue entregada la data recogida por SETI con ayuda de este radiotelescopio para su revisión, declaró que no halló evidencia de actividad tecnológica que pudiera sustentar la hipótesis de que lo que ocultaba periódicamente la luz de la estrella fuese una megaestructura fabricada por una civilización alienígena. Este hallazgo le conferiría fuerza a la hipótesis alternativa de que lo que oculta la luz es un grupo de cometas. No obstante, el profesor Massimo Marengo, quien dirigió este estudio, dijo que KIC 8462852 le sigue pareciendo una estrella extraña. Piensa que todavía se necesita más información para darle más fuerza a esta última hipótesis.

 

 

(1) En rigor las hipótesis en la ciencia no se confirman. Más bien se falsean. Se colecta información, se la analiza, se crean modelos que se ajusten a la información recogida, se proponen explicaciones. En casos extraordinarios, se realizan predicciones. Un caso paradigmático de la aplicación del método científico a la astronomía fue la célebre prueba de las predicciones que se derivaban de la teoría de la relatividad de Einstein, que realizara Sir Arthur Eddington el 29 de mayo de 1919, a propósito del eclipse total de Sol que el astrónomo pudo observar desde la Isla Príncipe en el Golfo de Guinea. Al día siguiente de la prueba de Eddington, Einstein se convirtió en una celebridad (Para más información sobre este experimento haga click aquí).

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