Apuntes sobre el 8D

1. Al vuelo

No me propongo realizar una evaluación sistemática y profunda de las razones por las que alcanzamos sólo una fracción de los objetivos que nos habíamos trazado como oposición en los comicios para alcaldes y concejales que se celebraron el pasado 8D. Ese análisis meticuloso de porcentajes y números lo están realizando con precisión y exhaustividad los analistas políticos. Pero no podemos esperar a que este análisis concluya para decidir cuáles serán los proximos pasos. Es urgente continuar la marcha hacia una Venezuela que avance hacia el futuro y la severa crisis económica que se avecina crea la necesidad de saber qué rol le tocará jugar a los líderes de oposición ante esta situación. En todo caso, no podemos perder tiempo y recursos, ambos muy escasos, en continuar el análisis de lo que no logramos. Debemos afinar durante la marcha las estrategias ya implantadas; hacerlo en un proceso de fast track. En estas notas me concentro en solo algunos aspectos relacionados con los comicios del 8D.

2. Blackout, autocensura

El 8D nos estrenamos en el ambiente de sesgo total y secuestro de nuestro derecho a la información. El cerco mediático se ha estrechado.El regimen ha logrado concentrar aún más su control de los medios de comunicación más masivos, prensa, radio, canales de televisión abierta para minimizar las críticas a las ideas y políticas implantadas por el regimen así como para invisibilizar las intervenciones de los líderes de oposición. Para lograr este objetivo el regimen ha recurrido a una bateria de estrategias que incluyen (sin agotar): amenazas a los propietrarios de medios, advertencias a patrocinadores y anunciantes, sanciones  y multas impuestas por Conatel directamente a los medios, demandas legales a periodistas y propietarios de medios, adquisiciones de medios mediante inversionistas cercanos al gobierno. El resultado de esta estrategia fue una inocultable autocensura y un sesgo bochornoso (en canales privados y no solo estatales) de la cobertura del progreso de las elecciones a lo largo de todo el dia que ocultaba las tropelías  y delitos electorales cometidos por el gobierno y que no cubría o lo hacía solo de manera incipiente las ruedas de prensa y declaraciones de la oposición. Por tanto, los electores , si no hubiera sido por las redes sociales, hubieran estado masiva y trágicamente desinformados o mal informados. No podemos todavía estimar en qué medida nos afectó (concretamente cuántos votos perdimos por culpa de) este desbalance. Hablar de desventaja no describe la situación con precisión. En materia de información lo que sufrimos el 8D fue abuso, atropello, violación, vulneración descarada y ominosa de nuestros derechos a la libertad de ser informados objetivamente sobre lo que sucedía en el país.

3. Schmitt, discurso del odio

Los jerarcas del regimen refinan su discurso de odio y rencor y éste que parece tene rlicencia para desplegarse masivamente en días como el del 8D. Hallo el origen de este estilo discursivo en la lealtad delso jerarcas y voceros del regimen a la tradición schmittiana de la política. En ellas han sido formados por su líder máximo ya fallecido teída por la desgastada retórica de la izquierda dinosaurio de América Latina.  Me refiero a que todos ellos suscriben una concepción de la política como el ámbito de la diferenciación entre el amigo y el enemigo tal como fue desarrollada en 1917 por Carl Schmitt, el ideologo alemán cercano al nazismo (aqui post en este blog sobre Schmitt). Fieles a esta tradición, su tarea es identificar enemigos del pueblo obediente y revolucionario. No sostengo que estos jerarcas hayan necesariamente leído a Schmitt. Simplemente que esa definición de la política funciona para describirlos.

4. Neohabla, Orwell

Aparte de la carga de odio y cinismo del discurso del regimen, uno halla en éste su coqueteo con la logica del oxímoron. Así ellos describen su propia alegría con amargura, con la misma o peor amargura que señalan en sus adversarios, o describen con odio el amor que dicen anida en sus corazones. La famosa doble habla orwelliana. Uno de ellos dijo cuandolo entrevistaban (reproduzco el sentido no las palabras): “Nosotros los oficialistas estamos alegres por el triunfo y porque celebramos a nuestro líder supremo en este dia. Qué distinta es nuestra actitud de la que muestran  los representantes de la derecha golpista no democrática que sólo piensa en el odio (y, aunque no lo digo, pienso que debieran marcharse todos ellos del país para no tener que continuar nombrándolos, insultándolos, despreciándolos, metiéndolos en prisión, etc.). Es sofisticado pero prefabricado y por predecible aburre y cansa. Pero sobretodo irrita y produce náusea. No logran instilar en sus seguidores el odio que brota a borbotones de cada uno de los millones de poros de su piel. Y ese fracaso retroalimenta su odio en un círculo vicioso.

5. Discurso cínico-militar

El cinismo ha encontrado su mejor socio en el discurso de militares ideologizados, cada una de cuyas frases buscan legitimar prebendas y privilegios inmerecidos. El 8D fuimos testigos de varias muestras ejemplares de esa rareza parida por el socialismo del siglo 21: el discurso cínico-militar. Le suma las amenazas de violencia al discurso (civil?) del cinismo neolengua. Así se configura este frankenstein del horror discursivo.

6. Hordas de motorizados sembrando el terror

Este discurso es el perfecto complemento de las movilizaciones, que reportaron en todo el país, mediante las redessociales, de hordas de motorizados rojos asalariados que corrían, disparaban al aire y bebían licor, con intenciones intimidatorias. Por supuesto el CNE fue ciego, sordo y mudo frente a este horror, como es habitual. ¿Cuántos votos disuadieron mediante esta estrategia? ¿Cuánto le costo al Estado cada uno de los votos en su contra que lograron impedir?

7. Votos nulos

El porcentaje de votos nulos casi se duplicó en las elecciones del 8D. Ésta fue una de las estrategias implantadas para restar votos en contra de los candidatos del oficialismo menos visibles y más económicas si se miden por voto restado. Así por ejemplo, en el Área Metropolitana de Caracas se contabilizaron 66.494 votos nulos, lo que representó un 4.56 por ciento, que es significativamente superior al 3.25 por ciento registrado en las elecciones de 2008 en esté mismo ámbito electoral. Complicar la metodología para que se produjeran fácilmente votos nulos fue una de las sorpresas que tenían preparadas para el electorado los inventores de la estrategias para robarle votos a la oposición. Sería interesante ver un análisis de qué resultados se hubieran tenido si no hubiera habido votos nulos.

8.  Redes sociales, big data, salas de prensa virtuales

Así como en las elecciones del 8D el electorado pudo apreciar por primera vez de qué maneras lo afectaba el cerco rojo a los medios, este mismo electorado improvisó rutinas que le permitieron sustituir (parcialmente) la ausencia de esos medios tradicionales e informarse medios innovadores tales como las redes sociales online. Algunas de esas prácticas podrían producirle pánico a los electores y lectores habituados al periodismo tradicional por la dificultad que presentan para distinguir en ella: qué es ruido y qué opinión, cuál es la información objetiva y cuál la subjetiva, cuál la pertinente  y cuál la no pertinente, cuál la redundante y cuál la no redundante. Sin embargo, pienso que los electores han aprendido rápido a leer en ese mar turbulento de información. Opera una curaduría en tiempo real de ese océano sobrecargado de información. En medio del fragor de la contienda electoral, he visto aparecer delante de mis ojos salas de prensa virtuales y temporales en las que se selecciona, prioriza, amplifica y corrige información. No es posible ubicar o bloquear esas salas de prensa porque son nodos que de repente se crean, conformados por dos, cinco o una docena o más de usuarios conectados a una o más plataformas de interconexión (twitter, fb, instagram, otras) que no se han puesto necesariamente de acuerdo. Estas salas funcionan como si hubiera tenido lugar una distribución espontánea del trabajo gracias a un acuerdo tácito sobre qué roles les toca asumir a cada cual. En esos momentos la red social emula la dinámica de una red neural. Unos filtran y seleccionan, otros reproducen, otros edita, otros glosan, otros verifican, otros amplifican, otros hacen conclusiones, y toso esto ocurre en tiempo real a medida que miles de piezas de información circula delante de sus ojos. Hay una lógica muy contraria y muy ajena a la rígida hegemonía gramsciana (engendrada por cierto dentro de una prisión, de hecho el concepto de hegemonía fue uno de los temas claves desarrollados en Cuadernos de la Prisión) que tanto anhela abrazar el oficialismo. Hay una belleza en esta circulación-curaduría-edición-en-tiempo-real de la información sobre lo que pasaba el 8D (y otros días críticos en los que medios oficiales y privados, con excepciones, agudizaron su conducta vergonzosa) que muchos pudieran pensar que era una dinámica elitesca y cerrada. Opino más bien que con el tiempo ésta ha encontrado estrategias que le han permitido expandirse y traspasar las limitadas esferas en las que se engendró.

9. Liderazgo más honesto, electores menos defraudados

Era de esperarse que el CNE tardara lo que tardó y que su rectora dijera lo que dijo. No sorprendió a nadie. Hablo una y otra vez de la cada vez mayor predecibilidad. De las estrategias, los discursos, los objetivos, lo que logran.  Se dice que cuando lo que se espera (predice) es congruente con lo que efectivamente ocurre no se produce deilusión. Los líderes de la oposición fueron más honestos esta vez con su electorado. Describieron con mayor precisión lo que estaba pasando. No entusiasmaron gratuitamente al electorado, pero tampoco hicieron esfuerzos para anestesiarlo o doparlo como en ocasiones anteriores. Además los electores ya conocen las estrategias y los discursos tramposos. Fueron a los comicios en actitud de sospecha total del sistema, de las instituciones, de los resultados. Ni un voto de la oposición estuvo dirigido a convalidar el sistema. Fue un voto malgré el sistema. Y esta lógica es difícil de entender por parte de un demócrata de otra nación. Advierto en estos demócratas (los jóvenes y los mayores que son sobrevivientes a 16 años de un regimen con aspiraciones totalitarias) una participación consciente de que cada decisión que conduzca a un triunfo, por pequeño que sea, constituye un acto de resistencia que se nutre de un sano escepticismo (actitud que la protege del pesimismo y de la cada vez menos frecuente depresión).

10. Las ciudades y la modernidad, federación de ciudades progresistas

El hecho de que el triunfo de la oposición en los comicios del 8D, de acuerdo con los resultados anunciados por el  CNE, haya estado concentrado en las grandes ciudades del país (Caracas, Valencia, Barqusimeto, Maracaibo, Mérida, la oposición logró el 8D ganar las alcaldías de 12 de las 15 ciudades con mayor población en Venezuela, las cuales, agregadas tiene una población que ronda los 17 millones de habitantes), es menos una evidencia de división del país y su población y más un signo de que las ciudades grandes son espacios que promueven la modernización de la población. Pienso que en las ciudades en las que ganó la oposición la población está más interesada en el futuro que en el pasado. Es también posible (esto requiere una investigación) que tenga una mejor conectividad y un mejor acceso a las redes sociales que, en un cerco informativo tal como el descrito arriba, le impiden a la población no informada tener la información completa y oportuna necesaria para tomar la mejor decisión durante los comicios. Además, la exposición de las población de estas ciudad grandes a una mayor diversidad (racial, social, económica, profesional, de credo, etc) crea incentivos para que se desarrolle la tolerancia y se logre la convivencia pacífica. Por otra parte, al diluirse en estas ciudades la influencia del Estado (en las ciudades más grandes, un menor porcentaje de la población es empleada por el Sector Público o depende económicamente de éste) , así como los efectos negativos de la tradición (que pueden constituir obstáculos a la tolerancia hacia la diferencia), se estimulan: la orientación al futuro, la innovación, y la creatividad artística y cultural. Todo esto le facilita a los líderes de la oposición la tarea de persuadir a los electores urbanos para que resistan y rechacen ideas incoherentes y retrógradas. Los alcaldes de oposición debieran diseñar una suerte de federación de ciudades progresistas (a las que pueden denominar genéricamente como: sostenibles, con futuro, con futuro con giro social, o con algún otro epíteto), que suscriba y promueva un modelo de desarrollo local común, que sirva como plataforma para construir y diseminar desde lo local un modelo alternativo de país.

11. Plan de la Patria 2013-2019.

Es el  documento que Maduro quiere que todos los alcaldes electos, los del oficialismo y los de la oposición lo reconozcan. Pero esto es absurdo porque lo que contiene ese documento es un plan retrógrado, incoherente y seriamente cuestionable en su consistencia con nuestra Carta Magna. No es mi objetivo analizarlo en esta entrada. Pero hago una observación aislada de pasada. Tomo uno de los obvios y visibles ejemplos de lo que se afirma es el señalamiento de lo nefasto que es el belicismo tradicionalmente asociado con el capitalismo y los mercados. Cito:

Vamos pues en el próximo período a lograr el segundo gran objetivo histórico: Seguir construyendo y cimentando las bases del socialismo bolivariano del siglo XXI para desmontar el inhumano, depredador y belicista sistema de acumulación capitalista y trascender la lógica del capital que lo sustenta.” (palabra en negritas verdes del autor)

Al margen de que la frase tiene poco sentido, porque es difícil saber cómo ellos piensan trascender la lógica del capital (a no ser que decidan asumir el camino del asceta o, alternativamente, abrazar la ética protestante tal como la describe Max Weber en su obra sobre el origen del capitalismo), uno se pregunta de qué modo se articula este combate a ultranza del belicismo capitalista con lo que se dice aqui (pocos párrafos más abajo):

Igualmente se requiere que la Nación, los soldados de la Patria con el respaldo de todo el pueblo, siga incrementando el fortalecimiento del Poderío Militar de la Nación, que es parte de la tarea vital de la defensa integral de nuestra Patria.” (negritas verdes del autor).

Por supuesto que no hay manera de combatir fortalecer el poderío militar sin cultura belicista. Este objetivo no se logra en el marco de una ética de la convivencia pacífica entre naciones tal como la tesis de Paz Perpetua defendida por Kant. Es por tanto absurdo pedir que se combata el capitalismo belicista al tiempo que se incremente el poderío militar. Uno se pregunta si es que el armamentismo socialista que busca fortalecer el Poderío Militar ofrece alguna garantía de ser más pacífico, sostenible, eficaz, económico o humanista que el nunca suficientemente satanizado belicismo capitalista. Por lo que hemos visto hasta el momento (desde 1998 hasta elpresente), el armamentismo socialista solo nos ha permitido adquirir a precios exorbitantes chatarra militar rusa de la Guerra Fría que ha sido financiada con la utilidad proveniente de la venta de petróleo a precios de usura en el mercado internacional. Ahora esta lógica ha sido remaquillada como un neosocialismo responsable con el planeta y el ser humano. ¿Cómo justifica este neosocialismo su apelación a las armas? Me pregunto si ambas, la lógica del capital y la lógica del neosocialismo humanista y ambientalista se aproximan hasta tocarse en su común  voracidad por las armas. Pero este tipo de contradicciones no son cinismo. No. Son pura y simple incoherencia por falta de lógica. No hay modelo ni visión de país en ese Plan. Es una simple yuxtaposición de ideas vacías o superadas por la Historia.

12. Retornos decrecientes

Lo peor de todo para el regimen es tener que movilizar tantos recursos para lograr proporcionalmente cada vez menos.  Cada vez el voto que consiguen ganar para ellos (o el que impiden para la oposición) les sale más caro. En economía se hablaría de retornos marginales decrecientes. Pienso la revolución como un modelo de retornos decrecientes. Me gusta el término sajón para esto: diminishing returns.

13. Maduración (no madurización)

Todo lo anterior revela crecimiento, maduración, todavía no madurez, capacidad para la paciencia, pero fuerzas para la firme resistencia. Parafraseando al poeta (Arthur Rimbaud) quiero creer y pensar que invadiremos (con nuestros votos) las espléndidas ciudades de esta nación armados, ya no sólo con paciencia ardiente sino también con una  lúcida, luminosa, alegre y apasionada idea sobre cuál queremos que sea nuestro futuro (común para todos, sin distingo). Y aquí el verso sin alteraciones:” À l’aurore, armés d’une ardente patience, nous entrerons aux splendides Villes”

La náusea

No es una referencia a la novela de Jean Paul Sartre. Sino una apreciación sobre una respuesta común que he visto que producen en mucha gente honesta las abominables estrategias que utiliza el regimen para desconocer la voluntad popular (administraciones paralelas, amenazas a los alcaldes y concejales electos, compra de alcaldes electos de la oposición para que se pasen al oficialismo, entre otras). Estas estrategias no constituyen, de manera alguna, un reconocimiento por parte del Gobierno de los resultados del 8D. Pero tampoco son un desconocimiento. Son más bien un desprecio al proceso de elección popular, un desprecio al espíritu de la democracia. Todo esto, siento, lo veo cada vez con más frecuencia, produce en el mismo pueblo (que el regimen nombra con tanta fruición) asco, arcada, náusea, ganas de vomitar. Más que una indignación (ya la indignación ha pasado), más que una indigestión, leo a mi alrededor, y más allá, lejos de mi (el señor que vende las hortalizas en el mercado popular, el taxista, la señora que vende periódicos, el albañil), una náusea que se disemina por el aire como si fuera una enfermedad viral. La primera reacción a la náusea es taparse las narices o los ojos, como tratando de alejar la contemplación y el olor de la podredumbre. Pero hay una segunda reacción absolutamente visceral, e impredecible en su forma, contenido y alcance. Entramos en la Navidad con una náusea colectiva que no veo fácil de curar, ni siquiera con el plasma. Pasada por alto la indignación, llegamos a la náusea. ¿Cuál será nuestro próximo destino? Esta náusea me revela además que hay una reserva moral en la sociedad. Un capital ético. Eso me alegra.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s