Los ojos de Julia (2010), Para mirar el horror con los ojos abiertos

Aun cuando mucha de la literatura que leí cuando era niño o adolescente fueron historias de horror ( Las narraciones extraordinarias de Poe, las obras de H.P. Lovecraft incluidos Los Mitos de Cthulhu, el Frankenstein de Mary Wollstonecraft Shelley, el Drácula, de Bram Stoker, selecciones de los cuentos de E.T.A. Hoffmann y algunos cuentos de autores latinoamericanos como Horacio Quiroga), apenas comencé a leer a Hesse, Mann, Dostoievski o Flaubert, me comencé a alejar de este género y permanecí alejado de éste durante décadas. Pero el otro día me sucedió algo. Mirando esta película, tuve una reconciliación (no llegaría a tanto como para sostener que se trató de una epifanía). Y le agradezco este suceso a Guillem Morales, el director de Los ojos de Julia, y a Guillermo del Toro, productor de esta película, a quien imagino como un genio amable que desde una penumbra fugaz protege y auspicia el actual cine de horror iberoamericano.

Guillem Morales pertenece a una nueva generación de cineastas españoles interesados en el horror. Es posible que ésta crezca bajo el ala protectora de Guillermo del Toro, que es productor de esta película y que para muchos hispanos ocupa el lugar que se ha ganado George Lucas en Hollywood. Vimos en películas como Hellboy (2004), El laberinto del fauno (2006), o Hellboy 2 (2008), los modos de expresión que ha encontrado Del Toro para expresar su constante obsesión por los monstruos, seres a los que ha declarado que desearía disecar para conocer sus mecanismos internos, el modo como piensan, sus más íntimas obsesiones.

Quizás inspirado por esas obsesiones de Del Toro, en esta película Morales hace una exploración original y estremecedora de los límites que podemos trazar entre el horror que vemos y aquel que, por yacer oculto en la penumbra, pensamos que es ilusorio, producto de nuestra imaginación y que sólo nosotros podemos dar fé de su existencia. Pero lo dramático (y espantoso para el que lo vive) es que, si estamos forzados a que lo que vemos permanezca en la penumbra—como en el caso de los invidentes o (lo que es casi lo mismo) de aquellos cuya vista se ha hecho tan débil que ya no les permite distinguir con precisión los contornos de lo que los rodea—corremos el riesgo de que se borren del todo los bordes que dividen lo real de lo irreal. Es entonces cuando un horror peculiar nace. Se comienza a confundir lo animado con lo inanimado, la belleza con la fealdad, la bondad con la maldad o, incluso, con la más despiada perversidad, la que es característica de los monstruos, esos temibles habitantes que aman la oscuridad. Y esa confusión (al principio circunscrita a la penumbra) que se extiende lenta pero inexorablemente (hasta alcanzar y cubrir lugares antes bañados por la luz) como un manto de langostas sobre la superficie de lo real, mina con serenidad nuestra razón. Porque, si con la vista más aguda somos algunas noches incapaces de distinguir qué o quién es lo que vive (y seguro que con una mirada perversa e inquietante nos observa desde lo más profundo de esas esquinas en penumbra con las que nos topamos o pasamos de largo inadvertidamente en calles, callejones, o dentro de nuestra casa, en la sala, comedor o dormitorio), hagamos el esfuerzo de imaginar qué clase de impacto emocional pueden producir tales espacios oscuros e inescrutables en alguien como Julia (interpretada por la exóticamente hermosa Belen Rueda), cuya vista está condenada a sufrir una suerte semejante a la de su hermana gemela Sara (misma actriz).

Desde el principio de la película, desde que Julia llega a la casa de su hermana luego de que ha fallecido, comienza a pensar que lo que parece no es. A diferencia de la policía, e incluso de su marido Isaac, quien parece ser un talentoso psicólogo, Julia no cree en la hipótesis del suicidio de Sara. Ciertos indicios no concuerdan. Son hechos al principio aislados que poco a poco quiebran la ilusión de que éstos calzan como piezas de un rompecabezas para sustentar la hipotesis que satisface a los demás. Lo malo es que la suspicaz Julia es también la más débil, o al menos aquella que posee menos dotes para la sospecha. Sobretodo porque su médico le ha dicho que a toda costa debe evitar el stress dado quie la enfermedad genética que ha dejado ciega a su hermana, se agudiza acelera con el stress y pudiera atacarla con violencia. Pero Julia hace caso omiso de las advertencias del doctor y ocurrirá lo temido. Comenzarán a aparecer en ella los primeros signos de que se encuentra en el borde de un proceso degenerativo de progreso inexorable. Y entonces, en una situación como ésa, o peor, ¿cómo se continúa con la duda? Cómo proseguirá Julia con su investigación ahora que intuye que pronto va a vivir una experiencia muy semejante a la que vivió su hermana recientemente? Más temprano que tarde se dará cuenta de que deberá luchar con ese temor que rápido deriva en un terror ciego que nos recuerda algunas de las espeluznantes escenas de la película de Richard Fleischer, See no evil (Blind terror) (1971). Al igual que a su hermana, alguien que es casi invisible, acecha a Julia en la oscuridad. Ese alguien puede ser un monstruo o un serial killer. Cuando se llega a ese extremo, ¿qué diferencia hace?

La película toca otros temas si se analiza desde el punto de vista de otros personajes, y en particular desde el punto de vista del enigmático monstruo, real o imaginario que acecha a Julia desde la oscuridad de una ceguera que la amenaza con instalarse definitivamente con ella. Pero ese tema lo dejaremos para cuando muchos más hayan visto esta película que a estas alturas se puede inferir fácilmente que recomiendo.

Ficha:
Director: Guillem Morales;
Guionistas: Guillem Morales y Oriol Paulo;
Reparto: Belen Rueda, Lluis Homar, Pablo Dergui.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s