Assange, Wikileaks: parcialidad, neutralidad, credibilidad

Abajo realizo un análisis puntualizado y breve que trata de responder a cuestionamiento y preguntas formuladas por escrito en este blog, y verbalmente, por parte de algunos amigos, sobre mis ideas y opiniones sobre el affaire Wikileaks.

1. Neutralidad, parcialidad, imparcialidad

Se puede decir que lo contrario de neutralidad es parcialidad y que la neutralidad es un sinónimo de imparcialidad. La misma que uno esperaría de un juez, un jurado, de alguien que nos evalúa. Algo parecido a la que uno espera de la justicia. Por eso la figura trillada de la justicia como ciega. Por esa razón el Derecho permite recusar a un juez cuando hay indicios que hacen anticipar una riesgo de parcialidad en el juicio o la sentencia.

2. Assange parcial

Insisto en mi opinión de que Assange no puede ser parcial o sesgado. La credibilidad que se vulnera al serlo es la declaración (que tomo en parte como promesa) que Assange ha hecho con diferentes palabras y en repetidas ocasiones, de que ha fundado el sitio Wikileaks con la intención de promover una versión radical de la transparencia y al hacerlo contribuir a elevar la calidad de la democracia en el mundo (se puede leer una exposición detallada de su proyecto anticonspirativo mediado por las filtraciones aquí, son documentos en inglés). En todo caso, Assange parece pensar que los regímenes autoritarios (categoría dentro de la cual clasifica a Estados Unidos) se sostienen y fortalecen gracias a que crean espacios para conspirar y que, las conspiraciones, para ser exitosas, necesitan del secreto. Por tanto, si se combaten los secretos mediante filtraciones masivas de información (haciendo de este modo el mundo más transparente, los regímenes autoritarios se irán debilitando hasta su auto-destrucción. Lo interesante de todo es que Assange clasifica a Estados Unidos como regimen autoritario, así como la serie de acciones que toma contra éste, como obviando la existencia de muchos otros regímenes más claramente autoritarios en los que las consecuencias de eventuales conspiraciones pueden ser peores o mayores. Como dice el periodista del New York Times Robert Wright, en su artículo: Julian Assange: Neocon Tool?, dado que Assange escribió sus ensayos sobre la conspiración en 2006, es muy probable que lo que tenía en mente era el país configurado y gobernado dentro de los lineamientos de George Bush, que no se corresponde necesariamente con esa nación abierta, descentralizada y dispuesta a enmendar errores del pasado, tal como la que ha promovido Barack Obama). Como decía antes, su parcialidad tiñe con un matiz especial sus acciones de construcción de la transparencia. Como si Assange fabricara un cristal trasnparente pero coloreado que, como si fuera un filtro fotográfico, mostrara el mundo con un sesgo, un matiz, un ángulo especial. No neutralmente. No con el sesgo que introduce otro actor. Sesgo que se sumará al que tengo yo, con mis prejuicios, valores, vision del mundo.

3. Wikileaks parcial

Assange puede tener opiniones sobre Clinton, Obama, Putin o Zapatero en el ámbito privado pero no en el público. Porque quizá Assange no es Wikileaks. Pero la representa, actúa como su vocero oficial. Esta es una regla de muchas instituciones y organizaciones: Su vocero no debería hacer declaraciones que atenten y sean contrarios a los objetivos formales de la organización. Porque si no es así, se pudiera alegar que Assange se sabotea a sí mismo, que lo que dice atenta en contra de lo que él declara perseguir con lo que hace. ¿O será más bien que Assange no persigue transparencia sino solo busca minar el poder hegemónico (o cuasi) que detentan potencias como Estados Unidos y la Union Europea? Pudiera decirse que ése es su objetivo principal? ¿Quién es dueño de los objetivos de Wikileaks? ¿Es acaso Assange el dueño de esos objetivos por haber sido fundador y actual director de Wikileaks? ¿Es el objetivo planteado por Assange originalmente (perseguir la transparencia radical), un proyecto que vale la pena rescatar y cuyo potencial de contribuir con la mejora de la calidad de la democracia se debe evaluar independientemente de cuánto se aleje Assange de ese objetivo? ¿Puede Assange haber cambiado de opinion y estar persiguiendo actualmente objetivos distintos a los originales a sabiendas y, al hacerlo, traicionar su proyecto original (cosa que pasa a menudo porque cambia el proyecto de vida de la gente)? ¿Si la respuesta a la pregunta anterior es afirmativa, cuáles son los objetivos tácitos (informales, no escritos pero) que pueden inferirse de los hechos y palabras, que persigue Assange actualmente y que, en consecuencia, parece perseguir Wikileaks ahora? Hay más preguntas pero me detengo aquí.

4. Parcialidad de los escritores

No espero neutralidad de quienes opinan con frecuencia, como lo hace un bloguero, el columnista de un periódico, un ensayista, un escritor, un intelectual, muchos otros y, en general, la mayoría de los que tienen que vérselas a diario con las palabras. Porque las opiniones no son neutrales. Todo lo contrario, cuánto más original y sesgada sea la opinion de alguien, si está bien sustentada, la apreciaré más.

5. Credibilidad

No creo que los documentos colgados en la web por Wikileaks sean forjados ni nada que se le parezca. No se trata de que al ser parcial Assange los documentos tengan mayor probabilidad de parecer no auténticos o forjados. Como dije antes, se trata de la menor credibilidad que me merecen los objetivos que él declara perseguir. O si se quiere los objetivos que Wikileaks declara perseguir.

6. Cables sobre hechos, cables sobre opiniones

En un post anterior distinguí entre cables que hacen denuncias de hechos que han sido ocultados a la opinion pública y cables que solo hacen referencia a opiniones. Por ejemplo saber que hay más muertos, más prisioneros, más violaciones a los derechos humanos de prisioneros de las que habíamos sido informados públicamente, eso es importante. Al tener mejor información sobre los costos de una guerra, y sobre otros asuntos concretos medibles fácticamente, relacionados con la política exterior de Estados Unidos o con la política local de naciones con las que Estados Unidos tiene relaciones, se mejora la capacidad de los ciudadanos para ejercer presiones y de este modo se mejora la democracia. Pero los cables y documentos del segundo tipo, los que tratan sobre opiniones que comparten los diplomáticos con sus superiores en el Departamento de Estado, a ésos los considero muy poco valiosos para mejorar la calidad de la democracia.

7. El mito de la hipocresía

Creo que este concepto, que tiene valor en las relaciones interpersonales (queremos que lo que vemos de alguien sea congruente con lo que la persona piensa o siente), vale muy poco en las relaciones internacionales, que sabemos que están principalmente regidas por intereses y no por pasiones (como diría Albert O.Hirschmann). Por otra parte, hay un espacio necesario (que uno supone debería quedar confidencial) de duda, incertidumbre, boceteado de ideas en cada funcionario del servicio exterior que no representa ideas u opiniones acabadas sino sólo contrpunteos preliminares entre él y sus superiores o entre él y lo que pensará al día siguiente, cuando vuelva aleer lo escrito.

Por otra parte, incluso cuando los líderes dicen que están dirigidos en sus acciones o decisiones por valores, u otras cosas, luego no enteramos de que detrás de supuestos valores hay intereses. Me pregunto de qué modo logramos mejorar la democracia al saber lo que opina Obama de Putin o viceversa. Lo que cuentan son las acciones, y el análisis inteligente de las declaraciones públicas de los líderes y los verdaderos decisores. Y hay mucha gente con capacidades especializadas analizando todo eso. Haciendo eso mejor que los funcionarios del servicio exterior norteamericano.

¿O es que desnudando la alegada hipocresía de los funcionarios diplomáticos de Estados Unidos vamos a creer que limpiamos el mundo de hipocresía? ¿Es que acaso no hay hipocresía escondida detrás de los cables o piezas de comunicación equivalente redactados por funcionarios de naciones que no han filtrado información hacia Wikileaks? ¿No tienen acaso este tipo de acciones de producción de transparencia el riesgo de convertirse en una caza de brujas (“persigamos a los funcionarios con las opiniones más tontas, menos pertinentes, etc”), el riesgo de llevarnos a un terreno medieval que creíamos superado? Evito apoyar (contribuir con) proyectos que puedan ser usados para perseguir a otros (los malos) porque puedo equivocarme y contribuir a que se persigan inocentes. No quiero sentirme mejor que nadie. Mejor que los supuestos tontos, que los supuestos funcionarios deshonestos. No quiero imaginar que en la Era Digital me voy a poder sentar en las gradas de un coliseo postmoderno y virtual desde donde podré decidir la muerte o la vida de miles. No. Pero tampoco me voy a sentar a ve cómo le dan caza al rebelde. Tampoco es ése el espectáculo que quiero ver. En realidad es la sociedad como espectáculo (Debord) aquello con lo que no estoy de acuerdo.

8. Assange

Nada de lo anterior le resta simpatía a Julian Assange. Nos gusta porque nos recuerda el personaje de una novela de caballería, con romanticismo y todo, o el de un western, donde el malo que se hizo bueno persigue a los malos que parecen buenos. Osado, atrevido, inteligente, con auna inocencia que no queremos que sea corrompida por los poderosos y que sin embargo no está del todo protegida de ellos, de los poderosos y perversos. Creo que no es malo que individuos excepcionales introduzcan algo de caos, desorden, ruido, mayor fluctuación, en sistemas aparentemente monolíticos para estremecerlos un poco y que al hacerlo, estos sistemas reacciones positivamente. Como llamando a capítulo para que éstos se renueven (lo que hacen los hackers por ejemplo). Pero estas sacudidas no están exentas de riesgos morales. No se hasta qué grado lo que hizo Assange ha creado riesgos que no podemos aún evaluar. Todo es aún prematuro. Por ejemplo, hubo revelaciones sobre nombres y apellidos de gente mencionada en los cables; informantes, periodistas, activistas, cuyas vidas han quedado en riesgo. Y ese es un riesgo que no sé si se debió correr. Pero no tengo una opinión final sobre esto. Lo estoy pensando. Por lo pronto creo que hay muchas consecuencias. Y muchas horas de lectura que han invertido e invertirán aún millones de lectores en el mundo sobre historias anodinas sin trascendencia alguna. Tiempo, recurso valioso, que pudo dedicarse a un quehacer con mayor impacto en la calidad de la democracia, de la libertad, de la vida en este mundo. Manera de ver esto, que es personal y sesgada.

9. Selección adversa

Hay una debilidad en el diseño del sistema Wikileaks. Y es que los regímenes menos transparentes (y “cerrados”) son aquellos en los que: 1. Las filtraciones de información son castigadas de la manera más severa (donde existen los incentivos más altos para disuadir de esta conducta a todo el que piense en reproducirla), y 2. Es menos probable que ocurran hechos de filtración de información porque la cultura del secreto permea de un modo absoluto los sistemas, procesos y arquitectura de sus instituciones y organizaciones. Una respuesta a la existencia de sitios como Wikileaks es hacer que, para prevenir que ocurra en estas naciones “cerradas” algo semejante a lo que ocurrió con los documentos norteamericanos, se introduzcan cambios en las organizaciones e instituciones de estos regímenes para que todo sea aún más secreto. De modo que no se podrá afirmar que Wikileaks contribuye con la transparencia en el mundo sino lo contrario: que en unos lugares lo hace (en naciones en las que ya existe democracia, que cuentan con medios en los que se permite la libertad de expresión) y que en otras naciones (con medios controlados y censurados e instituciones secuestradas por el poder hegemónico) produce el efecto contrario.

10. Fobia al mesianismo

Me aterran esos artículos en los que se compara a Assange con un cruzado de la transparencia, con un guerrero solitario que combate la cultura del secreto en el mundo para librarnos de la hipocresía. De repente me da miedo que Assange sea visto como un mesías, un libertador, un cruzado. Le tengo una fobía absoluta a los nuevos mesías y a su carisma porque todos aquellos con hambre de redentores, que muchas veces son solo personalidades fuertes con ideas fuertes que los dirigen, pueden decirles dónde ir, y éstos los seguirán con los ojos cerrados. Y podrán hacer cosas impensables que incrementan la irracionalidad en el mundo, y en ocasiones también la crueldad.

Y si es verdad que estoy a favor de la pasión en la esfera de lo privado (el hombre y la mujer deben perseguir sus proyectos y defender sus ideas con total pasión), en la esfera de lo público lo mejor que se puede hacer es defender la razón y lo razonable, la libertad, la equidad y la imparcialidad. Lineamientos todos para que quepamos todos sin darnos codazos unos a los otros, Para ser menos lobos para el Otro. Para que nos tratemos con tolerancia y respeto, y podamos convivir cívicamente y en paz.

Nota final, Eco, Gran Hermano-Pequeño Hermano Virtual

(1) Aqui se puede leer un articulo escrito por Umberto Eco sobre el affaire Wikileaks. El artículo revela cierta euforia del célebre profesor y novelista italiano acerca de esa simetría del espionaje que la red hace posible. En ella, el Gran Hermano del espionaje estatal (Orwell) tiene ahora como reflejo el Hermano Virtual (no es el término usado por Eco sino una traduccion libre mía) constituido por el hacker cuando actúa en íntima coordinación y complicidad con la anonimia que hace posible wikileaks (su sofisticado algoritmo de encriptacion de la información filtrada). Entramos entonces ahora en la Era del Panoticon doble y simétrico (real-virtual), ciudadanos espiados que espiamos a la vez para devolverles a los gobiernos una imagen desnuda y cruda de cómo nos sentimos. Pudiera ser una opinión acertada, pero me parece también ingenua. Eco no se hace todas las preguntas que debería hacerse. Y además insiste con eso de la hipocresía de los diplomáticos. ¿Es eso algo nuevo? Sin duda que no. Eco no dice nada de la selección adversa asociada con Wikileaks: Tenemos mejores posibilidades de espiar a los Estados einstituciones de sociedades democráticas que los de sociedades no democráticas. ¿Consecuencias de ello?

http://www.presseurop.eu/en/content/article/414871-not-such-wicked-leaks

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