Derrame en el Golfo (1), razón y sinrazón en accidentes ambientales

Libelula cubierta de petróleo del derrame de Deepwater Horizon tratando de limpiarse, en Garden Island Bay, cerca de Venice, Louisiana (AP photo/Gerald Herbert)

PERFIL DEL DESASTRE (actualizado el 2 de junio de 2010):

1. Antecedentes

Accidentes con consecuencias tan devastadoras para la vida animal y vegetal así como para la calidad del ambiente (aspecto que incide directamente sobre la calidad de vida de los seres humanos) como lo fue la explosión de la plataforma petrolera Deepwater Horizon en el Golfo de México, los afectados y preocupados deben buscar razones y raíces tanto directas, humana s técnicas, como indirectas. Es de las segundas de lo que nos ocupamos aquí. Sostenemos que el creicmiento en la cantidad, y cambios en la clase de la actividad de prospección y producción petrolera en el Golfo de México son causas generales de ese accidente o, al menos, de que sus efectos en la calidad del ambiente hayan sido tan elevados.

Jack 2 es un pozo de prueba que fue perforado en el lecho marino del Golfo de México (en el Bloque 758 de Walter Ridge), a una profundidad de 2.134 metros, que se internaba en la corteza terrestre más de 6.454 metros adicionales (hasta llegar a una profundidad total de 8.588 metros bajo el nivel del mar). El petróleo manó de ese pozo a una tasa de 6 mil barriles diarios. Este proyecto de exploración fue un joint venture entre Chevron Corporation (50 por ciento), Devon Energy (25 por ciento) y StatoilHydro (25 por ciento).

En septiembre de 2006 las compañías petroleras anunciaron a la prensa con no poco entusiasmo que ese pozo les había permitido verificar la existencia de un vastísimo yacimiento de petróleo que data del Terciario (con una edad estimada de entre 25 y 65 millones de años). Ese yacimiento era el más grande que se había descubierto en Estados Unidos en los últimos cuarenta años y se estimaba que se podían extraer de él entre 3 y 15 mil millones de barriles de crudo. Si esto era así, si los estimados más optimistas se verificaban, los yacimientos totales de Estados Unidos se habrían ampliado en 50 por ciento. Lo dramático es que a la tasa actual de consumo de petróleo en Estados Unidos, 15 mil millones de barriles son suficientes sólo para dos años a los niveles actuales (de acuerdo con estadísticas oficiales de la Energy Information Administration).

Lo que quiero traer a colación al comentar este hallazgo es que en ese momento, y no el 20 de abril de 2010, más de cuatro años más tarde cuando efectivamente ocurrió un suceso lamentable, se comenzó a incubar esa bomba de tiempo que son los efectos masivos de derrames de petróleo, fugas de gas y otros accidentes ambientales que pudieran ser producidos por contingencias asociadas a errores o fallas imprevistas (como la que hemos sufrido y estamos aún sufriendo) en las operaciones de perforación y extracción de petróleo de las capas más profundas de la corteza terrestre. Esta bomba de tiempo es el producto de un proceso natural de perforación de pozos de petróleo, en el Golfo de México, así como en otros lugares ricos en petróleo tales como, los yacimientos costas afuera frente a Brasil, Reino Unido, Africa Occidental y el sureste asiático, en lso que se perforan pozos a cada vez mayor distancia de la costa y mayor profundidad. Por ejemplo, en el Golfo de México, 72 por ciento de la producción de petróleo en aguas federales de Estados Unidos proviene de pozos perforados a una profundidad de 304.8 metros (1000 pies) o mayor. Según un informe del US Minerals Management Service con fecha julio de 2009, 65 de los nuevos descubrimientos en el Golfo de México correspondena a aguas con una profundidad mayor a 1525 metros.

Por otra parte, BP fue autorizada por el Minerals Management Service de Estados Unidos para extraer un máximo de 275 mil barriles diarios de petróleo y 220 millones de pies cúbicos de gas natural por día. Para el 20 de marzo de 2009, BP extraía 260 mil barriles diarios de petróleo y 210.5 millones de pies cúbicos de gas natural por dia de siete pozos. Uno de estos pozos es el que está vinculado con la plataforma Thunder Horse, la plataforma semisumergible más grande del mundo y el mayor productor en el Golfo de México, lozalizada a 241 kilómetos al sureste de New Orleans, en el bloque 778 del Mississipi Canyon, a una profundidad de 1844 metros. BP ha declarado que tendrá 10 nuevos proyectos en el Golfo en los próximos cinco años. Según el WSY, Feed Lucas, un analista de J.P. Morgan ha declarado que los operaciones de BP en Estados Unidos son de 98 mil millones de US dólares.

Uno de los factores que determinan la referida tendencia hacia pozos cada vez más profundos es el desarrollo tecnológico. Pero la mueve también el incremento que han sufrido en años recientes los precios del petróleo y el gas natural. Esto sugiere que subyace al proceso de formación de precios del petróleo una causalidad perversa y viciosa en la que precios más elevados permiten cubrir los costos incrementales asociados a actividades de prospección y extracción de petróleo en el lecho marino a cada vez mayor profundidad y distancia de la costa, y por tanto hacen rentables proyectos que de otro modo no serían acometidos. Lo que estos costos no reflejan, tal como lo hemos visto en el caso del accidente en la plataforma Deepwater Horizon, son los crecientes riesgos de accidentes ambientales que ocurran en condiciones crecientemente complejas en los que las soluciones sean costosas o muy difíciles de implementar.

2. El accidente de la plataforma Deepwater Horizon

A las 10 de la mañana del 20 de abril de 2010, hubo una explosión en la plataforma petrolera de Transocean Deepwater Horizon a 41 millas (aproximadamente 64 kilómetros) afuera de la Costa de Louisiana, en aguas del Golfo de México. La plataforma extraía petróleo de un pozo perforado sobre el lecho marino a una profundidad de más de 1.500 metros en el Mississippi Canyon, en el bloque 252 conocido como Macondo. 115 de los 126 operadores de esta plataforma fueron evacuados exitosamente. Once operadores murieron en la explosión. Lo extraño de este evento en que aun cuando las empresas petroleras han estado perforando petróleo durante más de una década, a profundidades de más de 1.525 metros, nunca antes había ocurrido un accidente como éste. Los técnicos hablan de un blowout, término inglés que se refiere a la liberación explosiva que tiene lugar cuando el petróleo y el gas a alta presión que están en el pozo submarino exceden la presión del sistema electromecánico diseñado para controlarla. En este caso, el derrame causó un fuego letal y dejó abierto un boquete en la tubería del pozo por donde el petróleo ha manado ininterrumpidamente durante más de seis semanas. Aún no se comprende bien cómo ocurrió este accidente. En primer lugar a causa de que una serie de válvulas dispuestas en el mecanismo de 450 toneladas que tiene como propósito impedir las explosiones, fallaron y no pudieron cerrarse luego de que comenzara el derrame.

    Falla en el BOP
    El BOP (blowout preventer), dispositivo que descansa sobre el lecho del océano, tenía la capacidad de cerrar cualquier pozo que pierda petróleo de múltiples maneras tales como: acoplando una tubería o simplemente comprimiendo el tubo del pozo que perdía petróleo (tal como se aprieta un pitillo plástico), hasta que éste se corta. Normalmente, equipo hidráulico operado por ingenieros desde la superficie de la plataforma permite cerrar el BOP. Como medida extra de seguridad, muchos BOP poseen válvulas que lo cierran automáticamente cuando se produce una interrupción de comunicación con la plataforma en la superficie. Los BOP de otras plataformas poseen además un dispositivo adicional de seguridad que es un interruptor radio-controlado que le permite a la tripulación en la plataforma cerrar la válvula de manera remota. La plataforma Deepwater Horizon no poseía esta medida de seguridad extra.

Empresas con responsabilidad: Bristish Petroleum es propietaria del 65 por ciento de las acciones en el campo petrolero conocido como Macondo y tiene como socios a Anadarko y a la japonesa Mitsui & Co. La tercera empresa involucrada es Halliburton. Ésta fue contratada por BP para proveer una diversidad de servicios en la plataforma relacionados con las operaciones de perforación así como de adquisición y transmisión de información sobre estas operaciones con fines de control. La plataforma era propiedad y operada por la empresa suiza basada en Ginebra, Transocean Ltd, la compañía más grande del mundo en perforación en el mar (offshore). Nueve de las once personas que murieron en el accidente eran empleados de esta empresa. Los otros dos eran trabajadores de M-I Swaco, un joint venture basada en Houston, Texas, entre Smith International inc. y Schlumberger Ltd, que es un líder mundial en la provisión de tecnología, gerencia de proyectos y sistemas de información para las industrias del petróleo y el gas natural.

Vertido diario: Voceros de BP dijeron originalmente que estimaban que 5.000 barriles eran vertidos diariamente al océano; estimados más recientes han incrementado esta cifra pero no hay congruencia alguna en la magnitud de las cifras. Wall Street Journal estima que esta cifra se encuentra entre 12 y 19 mil barriles diarios, lo que equivale a unos 700 mil galones diarios. Estimados menos conservadores, basados en la observación del video de BP, ofrecen estimados mucho mayores que rondan los 50.000 barriles diarios. Por ejemplo, Steve Wereley, Profesor Asociado de Ingeniería de la Universidad de Purdue, mirando el video que hizo BP del flujo permanente de petróleo al océano, estimó que se estarían virtiendo un promedio de 66,8 mil barriles diarios (un máximo de 84 y un mínimo de 56 mil barriles por día). ¿Por qué razón BP tuvo una discrepancia tan grande con este estimado?

Reguladores: Hay varios organismos del gobierno federal norteamericano responsables de la regulación de la actividad de perforación y extraccion petrolera offshore. Dos de los más importantes son el Minerals Management Service y la agencia de protección ambiental de Estado Unidos, Environmental Protection Service (EPA por sus siglas en inglés). El New York Times ha publicado un informe en el que revela vicios en el comportamiento de los agentes responsables de la regulación. Aun cuando esto no explica el accidente, puede ser una clave que sugiera dónde poner la lupa a la hora de investigar cuáles fueron las fallas en regulación. Por ejemplo, habría que saber por qué se otorgaron permisos para perforación profunda si no tenían la tecnología para prevenir fallas o para impedir que, si las había, se corrigieran con el mínimo costo ambeintal.

Consecuencias:

    1. Marea con petróleo ha llegado a las costas de Louisiana.
    EL petróleo derramado ha afectado humedales costeros ricos en biodiversidad y aves y animales marinos se van a ver afectados.

    2. Cierre de áreas de pesca
    La NOAD (National Oceanic and Atmospherical Administration), expandió en fecha 29 de mayo, el área total de aguas federales en las que la pesca ha sido prohibida hasta 157.160 kilómetros cuadrados, lo que representa aproximadamente un cuarto de la superficie del Golfo de México. El área afectada se extiende entre la Bahía de Atchafalaya Bay en Louisiana a un punto al oeste de Naples en Florida.

    3. Efectos en los obreros que limpian el derrame: David Michaels, el Secretario Asistente de Trabajo para la Seguridad y Salud Ocupacional de Estados Unidos escribió un memorandum interno que cayó en manos de la prensa. En éste se dice que varios de los obreros que han estado involucrados con la limpieza del derrame en el Golfo han manifestado: náusea, mareos y dolores de cabeza y por ello tuvieron que ser hospitalizados el martes 25 de mayo. Luego, el 29 de mayo, cuatro obreros más fueron hospitalizados, dos de ellos con dolores de pecho (fuente: periodistas de McClatchy Newspapers).

    4. Enigmáticas plumas submarinas de petróleo
    Tony Haywards, Chief Executive Officer de BP, desmintió en declaraciones dadas a la prensa que lo que diversos grupos de investigadores científicos habían descubierto fuera posible: que plumas de petróleo submarino viajaran a la deriva (presuntamente originadas en el punto de vertido, del pozo de la plataforma Deepwater Horizon), y que pudieran constituir una amenaza a la vida de eslabones esenciales de la cadena alimentaria del ecosistema en el Golfo de México. Hayward declaró que todos sabían que el petróleo, por ser más liviano que el agua, ascendía rápido a la superficie. Sin embargo, estos hallazagos han vuelto a ser confirmados. Según un artículo de Justin Gillis publicado en el NYT el 28 de mayo pasado (“Scientists build case for undersea plumes”), un equipo de científicos tomó muestras de agua a diferentes profundidades en puntos específicos del Golfo, y los análisis sugirieron que el petróleo que pudiera haber en esas plumas (que tenían varios kilómetros de ancho por varios de longitud) era muy difuso y, por tanto, no visible al ojo humano desnudo. Pero cuando varios galones del agua de esas muestras se hacían pasar por un flitro muy fino se podían observar diminutas gotas negras de petróleo. Incluso en esa forma difusa, ese petróleo muy diluido pudiera tener un impacto drástico en la quimica del océano, donde las concentraciones del oxígeno disuelto en el agua caen a medida que las plumas derivan a través del mar. Este descenso en los niveles de oxígeno disuelto en el agua es sin duda una amenaza a la vida marina en el Golfo, dijeron los científicos.

    5. Toxicidad del dispersante Corexit
    Una de las estrategias a la que recurrió BP para combatir el derrame fue el uso de dispersantes, los cuales habia sido usados extensamente en el desastre del Exxon Valdez. BP seleccionó dos variantes químicas de Corexit, compuesto químico fabricado y comercializado por Nalco (la compañía más grande del mundo en tratamiento de agua. Ambas variantes del Corexit son tóxicas en grados distintos para la vida marina. Desde un punto de vista químico, estas dos variantes comparten una sal del ácido sulfónico y propilen-glicol. Corexit 9500 contiene destilados de petróleo en tanto que el Corexit 9527 contiene 2-Butoxietanol, este último es un comuesto altamente tóxico que puede ser absorbido por la piel; causa: tos, mareo, somnolencia, dolor de cabeza, náusea y debilidad cuando es inhalado; y causa dolor abdominal, diarrea, náusea y vómitos, cuando es ingerido. Los destilados de petróleo del Corexit 9500 son sólo ligeramente menos tóxicos. Adicionalmente, se sabe que el Corexit 9527 produce hemólisis (ruptura de glóbulos rojos) de los animales que lo ingieren y puede por tanto dañar el hígado y los riñones de quienes lo ingieren. Corexit 9500, es capaz de causar daño a la membrana celular y producir pneumonía química si llega a los pulmones luego de ser ingerida. Luego de este vuelo rasante sobre el potencial tóxico de estos dos dispersantes, de los cuales fueron vertidos millones de litros de cada uno en el Golfo de México, cabe suscribir la opinión del representante Edward J. Markey, Diputado de Massachusetts y Chairman del sub Comité de Energía y Ambiente de la Cámara de Diputados del Congreso de Estados Unidos (es el mismo que le informó al New York Times que en el Reino Unido había sido prohibido el uso de estos dispersantes por temor a sus efectos nocivos a la vida acuática (harmful effects to sea life). Markey dijo que él creía que se estaba conduciendo un masivo experimento de consecuencias inciertas para la vida en las aguas de los océanos norteamericanos (aaaaa). Muchos se han preguntado ¿por qué BP usó compuestos químicos (para la dispersión del petróleo) que habían sido prohibidos en el Reino Unido por su potencial tóxico para la vida marina? ¿Será que, cuando se realiza una comparación vis a vis, la toxicidad del Corexit es significativamente menor que la del petróleo? ¿O será más bien que el Corexit hace al petróleo invisible o menos visible y esto ayuda porque no se ve dónde están los agentes contaminantes?

    6. Efectos financieros
    BP ha perdido cerca de 30 por ciento de su valor de mercado desde el día de la explosión.En Wall Street, analistas de riesgo y asesores de inversión han comenzado a hablar de la posibilidad de que BP sufra un take over, aun cuando se preguntan quién podría atreverse a comprar una empresa como BP, dadas las cada día más grandes erogaciones que tendrá que cancelar a los afectados así como al Gobierno de Estados Unidos para restaurar la calidad de las aguas en el Golfo de México y para compensar por las pérdidas económicas a pescadores y pequeños y medianos empresarios locales que viven del turismo en las costas a las que ha llegado o podrá llegar en el futuro próximo el petróleo que ha manado desde el pozo del la pltaforma hundida Deepwater Horizon. Sin embargo, hasta el momento su CEO, Tony Hayward ha dicho que BP posee fondos suficientes para compensar a todos los afectados y restaurar la calidad del ambiente sin que incremente el riesgo de bancarrota. Un argumento de peso a favor de esta declaración optimista es que en 2009, BP tuvo una utilidad de 17 millardos de dólares.

Soluciones (lista completa ver aquí):

    Jaula de contención del petróleo: Esta fue una de las primeras estrategias. El procedimiento consistió en descender una caja gigantesca de acero y cemento que pesaba unas 100 toneladas y tenía unos 14 metros de altura. la caja se iba a depositar sobre el punto de escape de petróleo. Pero el procedimiento no funcionó.
    Dispersantes: En días pasados, BP trató de solucionar el problema del vertido al océano de petróleo agregando aproximadamente 700 mil galones de un agente dispersante, Corexit, que la agencia de protección ambiental de Estados Unidos, la EPA, dictaminó que es tóxico y, con base en esto, le dió a la empresa hasta el domingo 23 de mayo para detener el uso de ese dispersante. (ver aquí).
    Top kill: Ésta ha sido otra estrategia principal decidida por BP para sellar la pérdida de petróleo. Se basa en verter lodo y otros fluidos pesados y viscosos que pudieran contrabalancear la presión ascendente del petróleo que sale por el orificio del pozo. Hasta la fecha el procedimiento no parece haber sido eficaz. Aun cuando no se descarta del todo que lo sea.
    Jaula de contención mejorada: Luego de concluir que el top kill era ineficaz BP declaró el 31 de mayo que está evaluando volver a intentar el método de contener el vertido de petróleo mediante una gigantesca jaula de acero que permitirá canalizar el líquido contenido dentro de la cavidad interna del domo hacia un tanquero en la superficie.
    Pozo de alivio: El domo constituye una solución temporal y provisoria dado que la única solución final que contempla BP actualmente es la finalización de la construcción de un pozo de alivio que será perforado cerca del pozo actual. Pero éste solo estará listo hacia el mes de agosto.

Gastos incurridos por BP para resolver el problema: 930 millones de US$ (hasta el 29 de mayo)
Derrame más grande: El mayor derrame de petróleo de ka historia también ha ocurrido en el Golfo de México. Tuvo lugar en un pozo a dos millas de profundidad que estuvo vertiendo petróleo durante diez meses a un flujo promedio de entre 10.000 y 30.000 barriles diarios, hasta que fue clausurado en marzo de 1980. La cantidad total de petróleo vertida al océano en ese caso fue de 140 millones de galones de crudo. Si tomamos 70.000 barriles diarios como promedio vertido al océano en este caso, hasta el 24 de mayo se habrán vertido unos 64 millones de galones. Cifra que aún define a este accidente como menor al peor de la historia.

(foto: Reuters)

El grado de incertidumbre asociado al manejo del derrame de petróleo producido por el hundimiento de la plataforma petrolera Transocean Deepwater Horizon, de Bristish Petroleum en el Golfo de México me recuerda el terrible accidente de Chernobyl, Ucrania (que entonces formaba parte de la Unión Soviética), ocurrido el 26 de abril de 1986. Hay oscuridad acerca de la exacta magnitud del desastre; sin embargo un grupo de científicos que han realizado una evaluación independiente del volumen del petróleo vertido al océano dicen que: no se puede creer que la compañía ponga los intereses del público delante de los propios dado que el desastre continua y lo que era el worst-case scenario, que estimaba unos 60.000 barriles diarios parece que es lo que ha ocurrido realmente (aquí el link al artículo). En realidad, al comienzo BP estimaba que el vertido diario al océano era de unos 5.000 barriles diarios. Sin embargo, de acuerdo a pietaje reciente tomado de un video que registra el flujo de ese pozo profundo, se estima que la cantidad diaria vertida al océano es más bien de una cifra que oscila entre 95.000 barriles (4 millones galones) diarios para unos expertos, y 70 mil barriles diarios para otros, lo que representa entre 19 y 14 veces más de lo que BP había estimado originalmente, aun cuando su worst-case scenario es de 82.4 miles de barriles diarios. Si se considera que el Exxon Valdez, cuando encalla en Prince William Sound, Alaska, llevaba 11 milones de galones de petróleo, y que no se vertió al mar todo este petróleo, la conclusión es preocupante. Lo es no solo por la magnitud gigantesca del derrame y las precarias soluciones, todas fallidas o ineficaces, intentadas hasta ahora por British Petroleum para cortar el derrame, o contrarrestar sus efectos, sino también por la enorme diferencia entre el flujo de petróleo estimado originalmente y lo que parece ser el flujo real. En cualquier disciplina en la que ocurra un accidente, el futuro del analista o decisor que ofrece un diagnóstico en el que comete un error de esta magnitud, quedaría abiertamente en tela de juicio y seguro que, en cualquier caso, sería muy poco promisorio. ¿Pasará algo con los responsables de esta errónea apreciación? ¿Lo sabremos quienes estamos afuera de BP? O, puede uno suponer que hubo una intención de ocultarle a la opinión pública la verdader amagnitud de este desastre ambiental? Si esto fuese así, suponemos que debería ser sancionada la empresa, y en particular los gerentes responsables de ocultarle al público la información exacta sobre este accidente. En todo caso, vemos que no es fácil tener un panorama claro de la magnitud del desastre como para comenzar a imaginarnos la magnitud de las consecuencias de este desastre.

En la actualidad, no se conocen con exactitud la cantidad de petróleo que ha manado a presión desde el pozo perforado en el fondo marino a 5000 pies de profundidad, ni los efectos finales en seres humanos, animales y vegetales marinos, y por tanto los costos económicos de este desastre. Es probable que, como en el caso de Chernobyl, muchos de los costos de largo plazo del actual desastre no sea posible atribuirlos directamente a este derrame. Tampoco se conocen los efectos de los dispersantes y otros productos químicos que ha usado BP para tratar de solucionar este problema. En farmacología hablaríamos de efectos secundarios (de un remedio); en medicina de iatrogenia, si nos referimos a los efectos de la intervención médica en un paciente. Se tiene en cambio evidencia de que ya el petróleo ha llegado a humedales costeros en la costa de Louisiana, con una rica biodiversidad en especial de camarones cuya captura constituye la base de la economía para pescadores locales.

En lo que sigue se exploran algunos aspectos de la naturaleza de los accidentes ambientales; de las dificultades de determinar sus consecuencias; algunos problemas asociados con las soluciones, y se formulan algunas ideas sobre estos temas.

Asimetría en accidentes ambientales

Petróleo y resplaandor del petróleo, en aguas de Chandeleur Sound, La., 5 de mayo de 2010 (AP photo/Eric Gay)

Se parte de la idea de que hay una asimetría estructural en algunos accidentes ambientales. Tal como cuando se subió a este blog un texto en el que revisaba la polémica sobre los beneficios y posibles costos de un accidente en el Large Hadron Collider, decíamos que en el caso remotísimo de que una de las hipotesis de desastre se verificase, los costos serían altísmos. Pero los beneficios para la humanidad de que no ocurriese un accidente de la magnitud del que temían algunos eran enormemente elevados. Hacían avanzar el conocimiento humano sobre enirmas relacionados con la origen del Universo. Este accidente ambiental en el Golfo de México no tiene (por ahora) consecuencias catastróficas para la Humanidad o el ecosistema global. Sin embargo, pertenece, de un modo mucho menos grave, a esta clase de accidentes muy poco probables.

La probabilidad de que ocurriese ese accidente era bajísima y esto impidió que los reguladores (gobiernos u organizaciones supra-gubernamentales como la ONU), las ONG responsables de actuar como guardianas o defensoras de la calidad del ambiente, y los ciudadanos con capacidad para ejercer presión, actuaran para impedir que el proyecto se acometiese o, en caso de que ello ocurriera, tuviera las soluciones para todo tipo posible de accidentes ambientales. Abajo analizamos más específicamente este problema.

Dificultad para identificar todas las consecuencias

Empeora la asimetría entre riesgos gigantes y mínima probabilidad de ocurrencia de accidentes asociados a un proyecto, el hecho de que es muy difícil atribuir a ese derrame todos los costos, ambientales, económicos y sociales, locales y no locales que se deriven en el corto y largo plazos de él. Es casi un hecho que los miembros de la comunidad global sufriremos externalidades negativas de este accidente.

En el desastre de Chernobyl se ha estimado que el material radioactivo liberado fue de alrededor de 500 veces superior al liberado cuando explotó la bomba atómica en Hiroshima. Muchos coinciden en declarar a este accidente como el peor de la historia de la industria de energía atómica con fines pacíficos. Uno de los factores que tuvo mayor el peso en agravar el accidente y sus consecuencias fueron las restricciones masivas a la libertad de expresión y el control férreo que ejercía el estado soviético de los medios de comunicación. Esto permitió que pasara mucho tiempo sin hacer todo lo posible para atender el problema. Por otra parte, tanto los informes sobre ese desastre elaborados poco después de que sucediera, como los preparados por estados independientes luego de más de hasta dos décadas después del suceso, coincidieron en la dificultad de determinar la contribución de este accidente al incremento en las tasas de mortalidad por cáncer de tiroides y de otros tipos de cáncer; y las de morbilidad, principalmente cáncer y leucemia, de poblaciones vecinas y no vecinas (e.g. la europea) al lugar del suceso. Todo esto debido a que aún se conoce poco sobre los efectos de la exposición a muy largo plazo de seres humanos a radiaciones ionizantes de baja intensidad, como por ejemplo la radioactividad residual que quedó luego que concluyeran las actividades de limpieza y abatimiento de costos ambientales así como a la multiplicidad de modos de dispersión de la radioactividad liberada en ese desastre.

¿De qué modo podemos entonces protegernos contra este tipo de riesgos-costos? Es decir, ¿cómo podemos lograr que el agente privado o público que acomete un proyecto que puede tener un impacto ambiental sin precedentes, asuma los costos de restituir la calidad del ambiente al estado que tenía antes del accidente? Es probable que no todos las consecuencias puedan ser atribuidas a un accidente en general, o a BP en el caso particulaar del derrame en el Golfo.

Imprecisión de métodos de costeo ambiental

Tampoco es fácil costear, determinar el costo exacto de todos los aspectos de los ecosistemas afectados que han sufrido un daño reversible o irreversible. Los métodos de costeo de bienes ambientales son complejos y se basan en procedimientos que proporcionan resultados poco precisos. Por ejemplo, si un procedimiento de determinación de costos se basa en la disponibilidad a pagar por el disfrute o usufructo de los recursos naturales renovables de un ecosistema, esta disponibilidad de pago pudiera variar según cambia el conocimiento ambiental de los grupos de individuos a los que se encuesta. Credit Suisse ha estimado que los costos totales del abatimiento de la contaminación pueden ascender a 23 millardos de US dólares. Esto no cuenta los que se estiman puede ascender a 14 mil millones de US dólares, correspondiente a lo que BP debería pagar a todos los afectados, en particular a los pescadores y trabajadores en el sector turismo. Finalmente, aun cuando los costos totales de abatimiento y compensación por pérdidas económicas rondan los 40 millardos de US dólares, éstos no contabilizan los costos que pudieran derivarse del veredicto de un jurado en un juicio contra BP. Este podría llevar las regoaciones asociadas al desastre de la plataforma Deepwater Horizon a una cifra superior a los cien millardos de US dólares. Cabe preguntarse si cubriría esa cifra los recursos que se tienen que emplear en restaurar la calidad del ambiente (el ecosistema del Golfo de México) a su estado original en el caso feliz de que esto sea posible.

Generaciones futuras

Empeora esta dificultad para atribuir y costear bienes ambientales, el hecho de que, aún si se les paga a todos los grupos de interés afectados por el accidente ambiental, una cantidad cercana a los costos, no hay quien reclame y negocie, en el presente, los pagos o indemnizaciones que debe haber el agente responsable de un accicdente ambiental para pagar la merma en el usufructo ambinetal de las generaciones futuras. En rigor, debiera designarse un representante/fiduciario de las generaciones futuras, para que defienda sus beneficios /expectativas ambientales. Si se reconoce esto, se puede separar una parte de todos los pagos, indeminizaciones, transferencias hechos por los responsables de accidentes ambientales y destinarla a un Fondo Ambiental dedicado a restituir la calidad ambiental con miras al usufructo, no de las generaciones presentes, sino de las generaciones futuras.

Fondo ambiental global

Este tipo de accidentes debería mover a ONG´s y reguladores a crear otro tipo de fondos (quizás globales) para manejar accidentes ambientales o, algo más especializaddo como accidentes de origen petrolero, con una arquitectura de gobierno y reglas de administración semejantes a a las de la Global Environmental Facility. Los recursos para dotar esta segunda clase de fondos podrían provenir de impuestos adicionales a los existentes; de cotizaciones voluntarias de las empresas del sector; o de pagos por concepto de indemnizaciones y otra stransferencias hechas por los agentes responsables de los accidentes ambientales. Ni este fondo ni el anterior debieran ser administrados por gobierno alguno sino por instituciones internacionales.

Consejo de asesores científicos

Otro aspecto importante en los accidentes ambientales es la participación temprana de cuerpos colegiados de científicos que puedan realizar evaluaciones independientes con la misma data, o incluso mejor data que la que realiza la empresa responsable del accidentre. Los resultados de tales evaluaciones y las recomendaciones derivadas de ellas deberian ser oídas por los decisores del más alto nivel.

Planes de contingencia

Me preocupa que miles de litros de nuevo petróleo contaminante se han vertido a las aguas del Golfo de México. Me pregunto cuáles eran los planes de contingencia de BP ante accidentes de este tipo. Lo más probable es que BP no se hubiera planteado un escenario como el del accidente. Es probable que haya sido excesivamente optimista. Sin embargo, es sorprendente que una empresa como BP no hubiera corrido modelos matemáticos que simularan incluso desastres conuna probabilidad de ocurrencia mínima. La unidad de Gerencia de Iresgos de BP debió haber podido estimar las consecuencias de todos los desastres posibles y, con base en ellos haber formulado un menú de opciones posibles de solución. Que se conocieran con anticipación los costos, riesgos y beneficios de cada opción. El que no exista este menú de opciones para ser evaluadas de inmediato frente a una contingencia real crea una responsabilidad para BP y nos hace pensar menos en negligencia y más en que ésta y otras empresas petroleras y no petroleras actúan a menudo con una lógica que deja el tema ambiental a un lado y que le otroga una prioridad mayor a determinar los costos de extracción del petróleo en condiciones tan adversas como las que operaba esta plataforma (que extraía petróleo de un pozo situado a más de 5000 pies de profundidad) y menos a evaluar con anticipación los costos ambientales de un evento como el ocurrido. Uno siente (y me gustaría equivocarme) que no se determinaron con anticipación los costos de las distintas opciones para detener, mitigar, controlar cualquiera de lo sposibles accidentes que pudieran ocurrir, así como los costos de compensar a las víctimas humanas y no humanas. Menos aún, el costo de revertir los efectos de un eventual accidente con el fin de que las generaciones futuras puedan disfrutar estéticamente y mnoralmente, y usufructuar económicamente de aguas con una calidad ambiental decente en el Golfo, y por extension, en el Atlántico.

Precios del petróleo y regulaciones ambientales

Una reflexión profunda sobre este problema, realizada por académicos, agencias gubernamentales, organizaciones privadas, y ONG´s, podría crear, en el mediano plazo, un incremento en los costos de producción. Esto pudiera tener un efecto perverso (consecuencias opuestas a las esperadas o consecuencias no buscadas) si, en lugar de hacerse más bajo el margen de ganancia, los agentes económicos defienden su margen y suben los precios del petróleo. Si esto ocurre, se crearían incentivos aún mayores para que empresas que no están suficientemente preparadas para responder eficaz y responsablemente ante accidentes ambientales como el que nos preocupa, acometan este tipo de proyectos (exploren y extraigan petróleo de yacimientos en los que son crecientemente costos y riesgosas tales actividades). Habría que conocer la relación entre los costos crecientes de la explotación petrolera y el incremento en los riesgos ambientales o, más específicamente, el incremento en los costos asociados a un accidente ambiental ocurrido durante la operación de esos pozos.

Finalmente, espero que este accidente grave (que ojalá termine siendo muchísimo menos grave que Chernobyl), lo sea, entre otras cosas, a causa de que vivimos en una sociedad liberal y demócrata. Es decir, que todavía alguien como yo, y miles de otros ciudadnaos más y menos informados, podamos opinar con base en múltiples fuentes públicas de información actualizada y precisa, producida por medios independientes y libres, que ni son censurados ni practican la auto-censura. Sería mucho más grave un problema como el ocurrido en el Golfo en un mundo de medios controlados o censurados o sin acceso a la información.

Nota 1
Cuando hago referencia a la lógica de una empresa petrolera, no pienso en que ésta debe ser distribuir harina de maíz para que el pueblo haga arepas como hace PDVSA. Esto es lo más alejado de lo que debiera ser la lógica empresarial de una empresa petrolera con algún sentido. Me refiero más bien a que dónde hay graves fallas de mercado, como en este caso, la lógica empresarial basada en el comportamiento del mercado no funciona; no produce eficiencia. El mercado debe generar su propia solución engendrando un arreglo institucional que corrija esa falla. Este arreglo no tiene que implicar necesariamente la participación de un gobierno. Incluso podría ser promovido por las mismas empresas petroleras privadas o por un acuerdo que involucre además a ONG´s ambientales y de otro tipo. La no existencia de una tecnología que permita resolver eficazmente un problema como éste, tal como lo sugiere la serie de fallidos intentos de BP de hacerlo, sugieren que el gobienro de Estados Unidos, y quizás otros gobiernos, no debería delegar en empresas privadas la responsabildiad de desarrollar tecnología de punta para controlar los riesgos ambientales producidos por industrias con alto potencial de impacto ambiental. En cada una de estas industrias, el gobierno debería promover la creación de centros de R&D que produzcan tecnología de punta. Pudiera haber una debilidad en los reguladores y por tanto ineficacia en la regulación si los regulados tienen mejor nivel tecnológico que los reguladores.

Links de interés:
website ambiental: www.thedailygreen.com
website oficial: Comando oficial unificado para atacar el problema
BP video en vivo del derrame: Cliquee aquí

Un comentario en “Derrame en el Golfo (1), razón y sinrazón en accidentes ambientales

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