Araguaney 2010, Amarillo intenso sobre azul

Noble árbol de la sequía

Araguaney en la Trinidad, febrero de 2010

Como un terco y persistente acto vegetal de resistencia e identidad amarillea temprano este año este noble araguaney que crece realengo y solitario, pero con dignidad de realeza, al borde de la calle. Se erige amarillo una vez más, como si la intensidad de su color fuese un canto de cisne que emite a los cuatro puntos cardinales quejándose de la larga y aguda sequía que sufre junto con animales y hombres de esta tierra. No por un acto de solidaridad para con nosotros y lo que puede convertirse en tragedia de proporciones aún no adivinadas.

Araguaney en la Trinidad, febrero de 2010

Amarillea intenso este araguaney ignorando seguramente las consecuencias de esta sequía canicular para el hombre y sus ciudades, para animales y plantas, en este país en el que algunos ya temen ser las víctimas inocentes de un equívoco de los dioses o, lo que sería peor, los cómplices negligentes de un pecado contra la humanidad o contra la naturaleza. La sequía sería entonces la sanción que un Dios severo decreta como advertencia. Aunque otros piensan que no hay dioses que castiguen. Que los dioses o el único Dios, son seres con infinita misericordia; que las faltas u omisiones, grandes o pequeñas de todos los que habitan esta tierra merecen ser perdonadas. Aunque quizás no sea así.

Araguaney en la Trinidad, febrero de 2010, detalle

Para mi este amarillo intenso sobre vasto azul cielo es una bandera. Si una bandera es un símbolo de una nación que ondea al viento y nos inspira, qué mejor bandera que estas franjas de recorte caprichoso y azaroso que contrastan con fuerza sobre ese azul cielo profundo y puro. Bandera que no me recuerda oro ni mar. Que observo, no me recuerda este amarillo esa riqueza en recursos naturales renovables y no renovables que nos hace flojos o perezosos rentistas. Esa que hemos extraído del suelo como oro, diamantes o petróleo, maderas finas de árboles centenarios, etc, sino esa otra riqueza, la que creamos con nuestras manos, con nuestras ideas y nuestros sueños; los Dorados de ensueño que persiguen al alba los visionarios, poetas, aventureros en sus propios e imaginados parajes. Y el azul, no quiero que sea el mar sino el cielo, que para mi es la levedad y la libertad. Y en esta bandera no necesito rojo que me recuerde ninguna sangre derramada por héroes porque recuerdo la sangre a diario. La recuerdo cada vez que abro la prensa y veo en la página de sucesos la contabilidad fatídica del crimen y pienso con horror en toda esa sangre que ya no corre por los músculos de niños que crecían y corrían porque una bala que les entró sin orificio de salida corto esa posibilidad en seco. O en esa otra sangre que alimentaba el cerebro, pero que ya no produce sueños de día ni de noche, sangre que es ahora macha roja sobre el asfalto barato porque tenemos petróleo para regalar pero sangre aún más barata que el petróleo que derramamos sin que nadie pague por ello. Sangre impune que no necesito recordar con una franja roja en mi bandera. Por eso quiero esa bandera azul y amarilla. Esta bandera improvisada que me regala este árbol noble al borde de la calle.

Araguaney en la Trinidad, febrero de 2010, detalle

Araguaney en la Trinidad, febrero 2010

Las fotos que subo a continuación son de otro araguaney que crece también en una calle de la Trinidad. A semejanza del anterior, se aprecia que no lo limpian y por tanto la tiña y otros parásitos crecen sobre sus ramas. Este es otro caso de florecimiento temprano de un árbol que debería haber florecido hacia finales de abril. Consecuencias inesperadas y hermosas de la sequía este adelantarnos esas manchas de flores que, aunque ocasionales alegran nuestra vida diaria. Puntos cromáticos de felicidad en medio del caos, desasosiego, violencia e incertidumbre de esta ciudad.

Araguaney calle Del Arenal, La Trinidad, Febrero de 2010 (foto de Claudia Veitía)

Araguaney calle Del Arenal, La Trinidad, febrero de 2010

Araguaney Calle Del Arenal, La Trinidad, febrero de 2010

Nota: Es obvio que el florecimiento de este mismo araguaney que fotografié el año pasado tan cargado de flores amarillas es mucho menos explosivo, menos abundante, menos impresionante en lujuria cromática. Pero el contraste es mayor. Y lo que ha perdido en lujuria lo ha ganado en tenacidad y belleza. Y lo otro es su belleza al mirarlo contra este cielo azul vasto y sin nubes. Ese contraste es hemosísimo.

Araguaney en Vizcaya, fotografiado en marzo de 2010. Otro hijo prematuro de la sequía.

Araguaney en Vizcaya, Caracas, marzo de 2010

Araguaney Vizcaya (detalle), marzo de 2010.

Araguaney en Vizcaya, Caracas (detalle) marzo de 2010

Otro Araguaney (mínimo) en Vizcaya, Caracas (flor), marzo de 2010

Araguaney (mínimo) en Vizcaya, Caracas (flores), marzo de 2010

11 comentarios en “Araguaney 2010, Amarillo intenso sobre azul

  1. Hermosa foto y hermoso canto de homenaje a un árbol y “su terco y persistente acto vegetal de resistencia e identidad amarilla.. araguaney que crece realengo y solitario, pero con dignidad de realeza, al borde de la calle” Amigo o amiga escribenos, quisieramos usar tus palabras en nuestro blog. Claro con tu autorización.

    • Estimados amigos, me encanta que les haya gustado la foto y lo que inspira. Poco frente a la hermosura del árbol. Por supuesto que pueden propagar estas y otras palabras de este blog. Creo que esa es la idea de internet, que se disemine lo que nos gusta por la red. Saludos

    • Johanna, hola!
      Trataré de responderte. No se si mee haces la pregunta de un modo personal, si quieres saber lo que ese color puede significar para mi o para alguna otra persona, que es un poco de lo que hablo en el post. Es decir, de que ese color es alegre, cálido, y que por asociación de ideas nos recuerda la luz del sol (calidez), el oro (riqueza), el trigo y otros cereales maduros, los granos de maíz maduros, y en general la idea de que algo está maduro desde un punto de vista de la adecuación de eso para se ringerido por nosotros. Claro que también hay un punto de vista natural. Se podría decir que ese color seguro que responde a una suerte de intención del árbol, a una estrategia de supervivencia de ese árbol. Para explorar esta hipótesis deberías averiguar cuáles son los animales que polinizan a estos árboles en sus hábitats naturales, y cuáles son sus preferencias de color. Porque se ha hallado que las abejas, las mariposas, y los colibríes, por ejemplo tienen diferentes rangos de sensibilidad hacia el espectro electromagnético visible. Como puede que sepas, este rango se extiende desde el rojo hasta el violeta, pero en el caso de los humanos no incluye ni el UV que está más alla del violeta, ni el infra-rojo, que está más acá del rojo). Esta sensibilidad diferencial hace que distintos animales que son responsables de la polinización de las flores del araguaney y otras plantas tengan una preferencia cromática distinta. Es decir, las abejas son sensibles o les gustan el violeta y el azul porque estos dos colores ocurren en las flores que tienen mayor abundacia de néctar. El amarilo por ejemplo es lo último que ven las abejas, que no ven el rojo pero ven el ultravioleta. Las mariposas y los colibríes ven el rojo y el infrarrojo. Pero las mariposas se ha descubierto que prefieren el rosado y los colibríes el fucsia y otros tonos más suaves. Las moscas de las frutas, las que ves alrededor de cambures y otras frutas maduas, ven y prefieren los amarillos y naranjas porque son tonos asociados con lo maduro que es el color que les interesa. Aunque tambien se sabe que muchos de los agentes polinizadores (abejas, mariposas, y otro insectos, también se orintan haciaa un árbol o flor en lugar de otro por señales tales como olores. Así el olor del cambur maduro sería tanto o más importante que el color para atraer las moscas de las frutas. Espero que esto conteste en algo tu pregunta.

    • Mercy,

      Un árbol no significa nada fijo. Significa lo que tú quieras que signifique. El amarillo es raro en la naturaleza y eso lo hace especial. Ese árbol significa cosas que tengan un tono de amarillo tan intenso. Sea que las hayas visto o que las hayas soñado o imaginado. Por ejemplo puede significar el oro y junto con éste la riqueza, las joyas, etc. Puede significar el Sol, y por tanto el calor de ese astro. O puede recordarte a un campo sembrado de trigo. Y por tanto podría significar abundancia, alimentos, etc. En general, como te digo, tu debes construir con tus propias palabras lo que quieres que signifique este árbol. O cualquier otro árbol. Lo importante es que uses las palabras para decir con belleza o ingenio por qué signica eso que tú dices que significa. Espero que esta respuesta te sirva de algo.

      Saludos

      LD

  2. quisiera saber quien puede domarnos unos araguaney pequeños para sembrarlos en mi comunidad si saben de alguien xfa contactanos en face consejo comunal banco obrero los cedros gracias

    • Hola, no se qué institucón pudiera hacer esta donación. Trata de consultar a algún vivero. Y si amas los araguaneyes, te invito a bajar hacia Guarenas-Guatire pro la autopista. En es etrayecto, si miras hacia las colinas a ambos lados de la autopista, podrás admirar estos días miles de araguanyes florecidos. Son un espectáculo maravilloso. Sus machans de color amarillo se destacan sobre las cimas cubiertas de arbustos secos de colorpajizo o marrón.

  3. Pingback: Cultura Cromática

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