Araguaney en La Trinidad

El Araguaney de La Trinidad

Es difícil no sentirse subyugados por la serena pero intensísima voluptosidad cromática de este árbol —no tiene nada que envidiar a los cerezos en flor—cargado hasta la gula de flores de un amarillo oro intenso que, como si fueran una de esas olas japonesas pintadas meticulosamente por Hokusai, parecieran querer, cada una de ellas (agregadas en copos o racimos) sobresalir sobre las que están delante. Crece el árbol enredado promiscuamente con un poste de luz; evidencia de pacífica y larga cohabitación urbana entre: el concreto y el metal del poste; y la madera, hojas y flores vivas del árbol. La densa e impresionante frondosidad teñida de ese amarillo áurico y aureo, intenso y profundo, presenta sin recato alguno una sensualidad vegetal, un exceso sobrio, que afirma sin palabras, una y otra vez, hasta la letanía, su majestad; su dignidad, su autonomía. Sin tener que hacer alarde, sin tener que gritar o vociferar. Las ciudades poseen esa magnífica capacidad de sorprendernos con “accidentes”, lo inusual, lo que no esperamos. Estos pueden ser producto del quehacer humano o de la naturaleza. Caracas es una ciudad que nos sorprende en este sentido con una frecuencia que impresiona. Esa manera de saltar a la vista; de captar nuestra mirada como si fuese un aparecido. (todo esto lo emparenta con el rostro de Sharbat Gula, la niña afgana, en aquel campo de refugiados del cual hemos escrito en una entrada anterior de este blog)

Un señor, que caminaba por la acera, nos dijo que se había comprado el día anterior un nuevo celular sólo para fotografiar ese árbol. Una pareja, le dijo a Claudia, que tenía diez años tomando fotos de ese árbol todos los años el mes de mayo; la señora había llorado el año pasado cuando unos vándalos incendiaron el lugar, quizás para que el árbol se quemara. Milagrosa y persistentemente, el árbol floreció una vez más este mayo. Otra pareja se detuvo a hacer fotos. Era el tercer año que le tomaban fotos. Todos tenían historias con el árbol. Alegría de mayo. Alegría luminosa, monocromática, refulgente, y muy necesaria para el espíritu en tiempos en que—como escribe hoy Rafael Osío Cabrices—quiere hacerse de noche. Conspira la noche y nosotros resistimos.

Aún si este ejemplar del género de las Tabebuias no es un Araguaney propiamente dicho (Tabebuia chrysantha), árbol de la familia de las bogniciáceas, sino más bien resulta que es lo que se llama un árbol de oro (Tabebuia donnell-smithii),al que se parece más, toparse como peatón o conductor con un árbol semejante en las aceras de una ciudad es siempre una experiencia memorable.

Otra vista del mismo árbol

Los que quieran verlo: tomar por la avenida de la Guairita como si se fuera a La Bonita. Girar a mano izquierda en el semáforo, subir por la avenida que conduce a Las Minas. Poco antes de llegar a la entrada a Lomas de la Trinidad, sobre la acera izquierda, encontrarán este árbol. Para fotografiarlo, mejor apurarse. Antes de que pierda esa frondosidad. Para alegrarse, aún quedan días. No olviden compartirlas en facebook o por correo con nosotros. Con todos.

Esta última foto la encontré recientemente en el archivo de esa ocasión. Me parece que recoge una vista distinta o con diferente encuadre de este esplendoroso árbol. La comparto a tamaño decente para los que quieran bajarla.

7 comentarios en “Araguaney en La Trinidad

    • Estimada Nely, Es cierto, nos llena de alegría sobretodo cuando no la esperamos. Cuando aparece donde no pensamos que iba a aparecer. Como ene ste caso, ahí, al lado de un poste de luz, al borde de la calle, no en un parque rodeada de otros árboles, en un hermoso hardín, o en la selva. Sino aquí en la ciudad.
      Espero este año a que llegue una vez más el mes de mayo para volver a mirar, y si es posible fotografiar, ese árbol de nuevo. Si vives en Caracas, trata de ir a verlo.

  1. Tengo el placer de informar que una vez más ha florecido este esplendoroso araguaney. A quienes les hayan gustado estas fotos, les sugiero encontrarlo y fotografiarlo. (no olviden que es subiendo por la principal de Las Minas desde la avenida de La Guairita). Me encantaria recibir fotos de esas para subirlas al blog. Lo acabo dee ver hoy sabado 17 de abril y esta tan tupido como el de la foto pero mezcla nuevo follaje verde que salió después de estas lluvias recientes con cientos de flores amarillas. Esta combinación novedosa en este árbol haría unas hermosas fotos.

  2. Hola Lorenzo, mi nombre es Yolanda Guzman y estoy en un proyecto de un calendario para el 2011, su concepto lo mejor de vzla, me interesa mucho ver tu portafolio, en este momento busco Fotos del arbol araguaney y diablos de Yare. avisame si puedo llamarte mi correo es yolandaegr@gmail.com y mi telf es 04124821790, estoy en los palos grandes. Gracias

  3. Pingback: Araguaney de La Trinidad, Esplendor amarillo bajo amenaza y otros riesgos | caracas 10N, 67W

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